¿Quién nos enseña a nosotros a ser padres? ¿Quién nos enseña a educar?

Nadie nos enseña, nosotros hemos aprendido de cómo nos educaron nuestros padres y ellos lo hicieron de los suyos.

La Convención que regula los “Derechos del Niño”, en uno de los puntos de la declaración dice que “los niños tienen derecho a ser educados por padres preparados”. Es importante ser conscientes de que no lo sabemos todo, que necesitamos información para poder tener las herramientas que nos permitan educar mejor a nuestros hijos.

Es necesario saber más, tener más información para poder educar mejor, porque cuantos más conocimientos tengamos los padres, más positivo será para la vida de nuestros hijos.

Cuanto más sepamos sobre desarrollo infantil, sobre el cerebro de los niños, sobre su desarrollo emocional, mejor podremos comprender sus comportamientos y tener unas expectativas adecuadas y así poder acompañarles en su crecimiento mucho mejor.

A lo largo de nuestra vida, nos formamos para casi todo pero para el trabajo más importante y trascendente que vamos a tener, para ser padres no lo creemos necesario ya que pensamos que con nuestro instinto y con el amor que sentimos por nuestros hijos ya es suficiente para educarles bien y es cuando empezamos a tener retos en la educación de nuestros hijos, entorno a los 2 años que nos podemos empezar a dar cuenta de que sí necesitamos tener más conocimientos para poder educar mejor, y sobre todo si lo que no queremos es repetir patrones, si queremos educar de manera respetuosa (sin castigos, amenazas, premios, violencia verbal y/o física), si queremos un cambio en la manera de manejar esos retos, de educar a nuestros hijos.

Si además queremos educar en el ejemplo, tendremos que formarnos y aprender nuevas habilidades, si por ejemplo, queremos enseñar a nuestros hijos a gestionar sus emociones y nosotros no sabemos hacerlo porque nadie nos ha enseñado, nos va a tocar aprenderlo y para ello tendremos que adquirir nuevos conocimientos ya sea leyendo libros o haciendo un curso de gestión emocional, además de ponerlo en práctica todo lo aprendido,…pero con nuestro instinto y amor no nos bastará si es algo que no nos sale de manera natural, si es algo que no sabemos hacer, deberemos aprenderlo, y así con todo lo referente a la educación de nuestros hijos.

Esta visión no es para todo el mundo, porque hay padres a los que ya les va bien repitiendo patrones y educando a sus hijos como les educaron a ellos y no necesitan más, se sienten satisfechos así.

Se necesita tener una actitud de apertura de mente, de adquirir nuevos conocimientos en lugar de limitarse a repetir patrones de manera automática sin pensar ni reflexionar (cuando en el fondo sabemos que podemos hacerlo mejor), de tener más consciencia con lo que hacemos como padres, de tener una actitud de crecimiento y de mejora,…y para ello vamos a necesitar formarnos y aprender nuevas habilidades y tener más herramientas.